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miércoles, 25 de abril de 2012

El lado bueno de lo nuclear

CIENCIA Y TECNOLOGÍA. La medicina nuclear es una herramienta poderosa para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades. Sepa más al respecto.

Diario Perú 21 .- El término ‘nuclear’ está satanizado. Si bien sustantivos como ‘arma’, ‘bomba’ o ‘desastre’ son las primeras asociaciones cuando uno piensa en el tema, lo cierto es que lo nuclear no es exclusividad de tópicos como Hiroshima, Guerra Fría o Irán. Al contrario, las aplicaciones nucleares están sirviendo de mucho a la humanidad.

La medicina nuclear es una de las áreas destacadas. Esta especialidad se ha convertido en una gran ayuda para la investigación, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades. Una de las pruebas más conocidas consiste en la tomografía por emisión de positrones (PET Scan, por sus siglas en inglés), la cual detecta, con mejor precisión y mayor anticipación que otros procedimientos, las alteraciones a nivel molecular vinculadas al cáncer. Asimismo, permite saber cómo está funcionando determinado órgano o hacia dónde se dirige la metástasis.

¿Cómo funciona? Primero, se inyecta al paciente una sustancia radioactiva que se localizará en los órganos de interés. Luego, un instrumento de medición externo detectará dichas sustancias y transformará la información en una imagen computarizada.

Otras aplicaciones de la medicina nuclear, además del diagnóstico, están vinculadas, por ejemplo, al tratamiento del dolor agudo provocado por el cáncer y la investigación avanzada de enfermedades.

martes, 6 de marzo de 2012

Física de partículas, ¿cómo hacer la ciencia divertida?

Blogs.Peru21.pe.- Alguna vez, en las clases de física en el colegio o en la universidad escuchaste a tu maestro hablar sobre los electrones, protones y otras tantas partículas elementales. Aprendimos de ellas, pero cuando nuestra curiosidad iba más allá, nos topábamos tan solo con las imágenes de órbitas y otros tantos dibujitos de nuestros libros y punto. Lo demás quedaba a nuestra libre imaginación.

Esas partículas elementales que despertaron nuestra curiosidad no son solo los elementos más simples de los que todo está hecho, sino también dan lugar a las interacciones entre ellas. La física de partículas es la encargada de su estudio y se practica, contrario a lo que podría pensarse, no solo en grandes centros de investigación a nivel mundial. Con un poco de dedicación, un profesor de física podría mostrarles a sus alumnos que también puede practicarse en un aula escolar.

La física de partículas tiene como objetivo descubrir los componentes fundamentales de los que todo está hecho e investigar su comportamiento. Esto suena más a ciencia ficción pero no es así, por esa razón, a menudo, es descuidada o mal considerada a nivel escolar, porque se la suele percibir como inútil. Sin embargo, los físicos de partículas detectan y miden las propiedades de electrones, fotones o muones cada día con la misma confianza con la que todos "detectamos" cualquier objeto que nos rodea. Incluso, los detectores de partículas (por ejemplo, en escáneres de tomografía de emisión de positrones, PET) se usan de forma rutinaria en medicina para detectar tumores y estudiar el funcionamiento de los órganos internos.

Estas partículas, al poseer energía y momento lineal, puedan verse indirectamente en detectores y por tanto podemos inferir los efectos que causan, como la ionización (para partículas cargadas). Con un detector casero a partir de materiales simples, como una cámara de niebla casera, podemos ver con nuestros propios ojos las estelas que dejan las partículas cargadas a su paso, tal y como observamos la estela de condensación que dejan en el cielo los aviones.

Esta versión casera consiste simplemente en una pecera herméticamente cerrada llena de aire y vapor de alcohol, y enfriada a una temperatura muy baja que se puede emplear para detectar partículas cargadas, especialmente muones de los rayos cósmicos, si tienen energía suficiente.

La semana pasada tuve la oportunidad de enseñarles a algunos alumnos cómo podíamos hacer la ciencia divertida y eso lo hemos logrado haciendo nuestros propios instrumentos y viendo in situ cada uno de los fenómenos y discutiéndolo. Ahora estamos animados a construir nuestro primer detector Geiger con botellas de plástico de gaseosa, papel aluminio y unos metros de alambre de cobre.

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