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jueves, 20 de diciembre de 2012

¿De dónde surgió el rumor del fin del mundo?

Por : Rolando Paucar  Físico Nuclear
 
Peru21.pe.- El circo mediático causado por la cercanía a la fecha en que se cumpliría la profecía descrita en el calendario Maya, y que marcaría ineludiblemente el fin del mundo o una catástrofe similar, mantiene en incertidumbre a la población mundial, la misma que se ve incrementada por la información apocalíptica que circula en los diferentes medios de comunicación.
 
Todo esto pese a que la NASA ha salido a desmentir categóricamente los argumentos de quienes sostienen que, el próximo 21 de diciembre, la Tierra será colisionada con algún objeto externo que podría ser el planeta Nibiru o un asteroide, o que la Tierra caería en un agujero negro o que la gran actividad solar revertiría el campo magnético de la Tierra.
¿De dónde surgió el rumor del fin del mundo? El culpable es un ufólogo ruso (¿recuerdan a las dos señoras rusas ufólogas que pronosticaron fallidamente un terremoto en el Perú?), autor de una novela en donde un supuesto planeta Nibiru colisionaría con la Tierra en mayo de 2003. Como tal hecho no sucedió en la fecha prevista, se corrió estratégicamente al 21 de diciembre del 2012, fecha que coincide con unas malinterpretadas predicciones Mayas.
Así, esta nueva fecha cumple con todos los requisitos necesarios para alimentar el lado supersticioso que muchos tienen, al no encontrar respuestas comprensibles a hechos que forman parte de la naturaleza que nos rodea.
Científicamente, no existe asidero que respalde tales predicciones. Sobre las tormentas solares es importante informar a la opinión pública que desde el origen del Sol se producen tormentas solares, aunque también es verdad que ahora el sol de encuentra en una fase de gran actividad. Estos fenómenos son hoy en día más perceptibles debido a las nuevas tecnologías.
Por esa razón podrían presentarse problemas en las telecomunicaciones, sistemas de navegación, los GPS, servicios de electricidad, pero no podría causar directamente daño a las personas. Una tormenta solar es, en síntesis, la liberación explosiva de energía radiactiva y cinética que se encuentra almacenada en forma de campos magnéticos y que al sufrir perturbaciones sale expelida a grandes velocidades.
La Tierra tiene un escudo protector (campo geomagnético) que dirige a estas partículas para que ingresen por los polos. Sobre la existencia del tal planeta Nibiru, la NASA ha sido enfática al desmentir su existencia así como de otro objeto que al chocar con la Tierra cause un daño irreparable.
Si usted insiste en creer que el final está cerca, le propongo cambiar de perspectiva para este 21 y aprovechar la ocasión para hacer algunos cambios que bien le harían al planeta. Todos somos conscientes de los efectos del cambio climático y cómo afectan nuestras vidas, y si no hacemos algo serían incorregibles.
Así que en lugar de prepararnos para un catastrófico y cercano final de la Tierra, no apuremos su deterioro poniendo nuestro granito de arena. No se trata de caer en el mismo error al hacer predicciones superfluas en torno al futuro de la Tierra, pues estaría cayendo en el mismo círculo vicioso que previamente he criticado. Lo que sí propongo es decidirnos a realizar cambios que hagan de esta nuestra gran casa, la Tierra, un lugar cada vez más limpio seguro y habitable.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

La NASA revela las imágenes nocturnas más detalladas de la Tierra

RPPNoticias.- La NASA reveló este miércoles nuevas imágenes nocturnas de la Tierra que ofrecen una visión "sin precedentes" del planeta, en las que se diferencia su brillo natural del creado artificialmente por el hombre en los núcleos urbanos.
Las imágenes fueron presentadas durante la reunión anual de la organización American Geophysical Union, que se celebra en San Francisco (costa oeste).
Se trata de una composición para la que se han utilizado imágenes captadas por el satélite ambiental con órbita polar Suomi NPP, un proyecto conjunto de la NASA y de la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera de Estados Unidos (NOAA, por su sigla en inglés).
La imagen fue posible gracias al radiómetro de infrarojo visible (VIIRS, por su sigla inglés), que permite detectar la luz en una amplia gama de longitudes de onda desde los verdes al infrarrojo cercano.
Este instrumento utiliza filtros para observar la luces señales lumínicas débiles que serían imperceptibles en el espacio tales como las luces de las ciudades, las auroras y los incendios forestales.
La visión diurna y nocturna de la Tierra es fundamental para la ciencia según indicó Steve Miller, investigador sobre fenómenos atmosféricos de la Universidad Estatal de Colorado para NOAA.
"Por todas aquellas razones por las que necesitamos ver la Tierra durante el día, tenemos también que ver la Tierra por la noche", dijo Miller en un comunicado en el que destacó que a diferencia de los humanos "la Tierra nunca duerme" y la noche "no es en ningún lugar tan oscura como pensamos".
Suomi NPP fue lanzado en octubre de 2011 con la intención de mejorar las predicciones meteorológicas a corto plazo e incrementar el entendimiento del cambio climático.
Sus instrumentos permiten realizar predicciones más fiables de las condiciones climáticas, el estado de los océanos y el análisis de la biosfera terrestre.
EFE

domingo, 2 de septiembre de 2012

Científicos investigan el origen del Universo

Siglo21.com.gt.- Los avances en la búsqueda de los orígenes el Universo y de planetas similares a la Tierra fueron los temas estrella de la 28 Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional, que se celebró esta semana en China.
 
Durante dos semanas, más de 2 mil astrónomos compartieron sus descubrimientos en este evento. Los futuros observatorios solares, la construcción de “supertelescopios” en Chile y Hawái o los avances en el descubrimiento de objetos similares a la Tierra han sido algunos de los asuntos que más han animado las conferencias.
 
Otra línea de investigación muy viva en la astrofísica actual es el estudio del origen del Universo: el Bing Bang. “Gracias a una nueva cámara en el Telescopio Espacial, hace dos o tres años, estamos empezando a vislumbrar cómo se formaron los primeros objetos, descubriendo que eran muchísimo más chicos que el tamaño de las galaxias actuales”, explica Ignacio Trujillo, científico del Observatorio Astrofísico de Canarias. En cuanto a la vida en otros planetas, no parece ser la obsesión de los científicos, y algunos, como el nobel de Física de 2011, Brian Schmidt,- señalaron que tal vez sea mejor no buscarla.

lunes, 13 de agosto de 2012

NASA advierte fuerte tormenta solar en 2014

Según los científicos, la Tierra se vería afectada por dicho fenómeno, que podría dañar las redes de electricidad y los satélites.

Perú 21.pe.-  Un grupo de científicos de la NASA reveló que en 2014 la Tierra enfrentará una intensa tormenta solar que podría afectar las redes de electricidad, comunicaciones y satélites alrededor del mundo.
Según los investigadores, este evento podría ser el mayor en un ciclo de 10 años de actividad del astro, y que de presentarse sería el primero en más de 100 años.
Entre las posibles consecuencias que podría causar el fenómeno se encuentran el derretimiento de los transformadores de los sistemas eléctricos del mundo, daño en los satélites y en los sistemas de comunicación.
La última tormenta solar de gran envergadura se registró en 1859. Según reportes de la época, el fenómeno fue tan masivo que se formaron auroras boreales que se pudieron ver en diversas partes del mundo.
En esta ocasión, los expertos temen sobre cuál sería el impacto actual de una tormenta de estas características, teniendo en cuenta la cantidad de satélites en órbita y los efectos que causaría un desperfecto de estos en forma global.

jueves, 2 de agosto de 2012

Científicos discuten si ocurre ´una era de grandes terremotos´

RPP Noticias.- Los grandes terremotos en Chile, Sumatra, Haití y Japón en la última década han creado la percepción de que ocurre una era de sismos conectados en diferentes partes del planeta, indica un estudio que publica hoy la revista Bulletin of the Seismological Society of America.

"Algunos investigadores han indicado que estos eventos han ocurrido porque los terremotos puedan estar "contagiándose" a través de grandes distancias y, posiblemente, activándose unos a otros", añade el artículo.

Pero el análisis encabezado por Tom Parsons y Eric Geist, del Servicio Geológico de Estados Unidos, llega a la conclusión de que esta secuencia de sismos bien puede ser resultado del azar.

Cada uno de los devastadores terremotos de la década de 2000 atrajo una enorme cobertura de los medios y requirió grandes esfuerzos de reconstrucción y reactivación económica.

Una secuencia similar había ocurrido en la década de los sesenta.

Para determinar si las secuencias de los años sesenta y dos mil pueden atribuirse al azar los investigadores examinaron el tiempo transcurrido entre los terremotos mayores -con magnitud de 8,3 o más grados en la escala Richter- en intervalos de un año a lo largo de un siglo.

En su trabajo compararon listas simuladas de grandes terremotos y la lista de los realmente poderosos durante ese período con los intervalos de sismos que podía esperarse de un proceso aleatorio.

Así determinaron que los intervalos de grandes terremotos en la vida real son similares a los que podrían esperarse de un proceso al azar, es decir, que los riesgos globales de terremotos grandes son constantes en el tiempo.

A excepción de los temblores secundarios en la región de un terremoto, las probabilidades de que ocurra otro sismo mayor no están relacionadas con los sismos en otras partes del planeta.

"Esto puede ser decepcionante para los investigadores que pensaban que el contagio global entre terremotos serviría para predecir la actividad sísmica más grave", añade el artículo.

"Pero también hay buenas noticias después de una década de destrucción", señalaron los investigadores.

Si los terremotos más grandes del mundo ocurren al azar, entonces es poco probable que el número específico de sismos en una secuencia dentro de un período corto se repita de manera similar a lo largo de cien años.

EFE

miércoles, 6 de junio de 2012

Científicos advierten un colapso planetario inminente e irreversible

Una veintena de prestigiosos investigadores asegura en la revista «Nature» que el impacto humano puede llevar a la Tierra a un «nuevo régimen» para el cual no estamos preparados en tan solo unas pocas décadas

ABC.es.- Las llamadas de atención ya han sido muchas pero ésta, por el prestigio de las voces que la realizan y lo tajante de su mensaje, quizás consiga, por fin, hacerse escuchar. Un renombrado plantel de 22 científicos de todo el mundo, entre ellos algunos españoles del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha advertido de que la Tierra se aproxima a un colapso inminente e irreversible.

En cuestión de décadas, si no se toman las medidas adecuadas -algo para lo que, por fortuna, aún estamos a tiempo-, la humanidad se enfrentará sin remedio a un «nuevo régimen para el que no estamos preparados».

El panorama desolador incluye carencia de alimentos y de agua potable, enormes sequías, extinción de especies y migraciones masivas de gente en busca de su propia supervivencia «como nunca hemos visto en la historia». Las causas, según explican en la revista «Nature», son el brutal crecimiento de la población, la destrucción de los ecosistemas naturales en todo el mundo y el cambio climático.

Desde sus comienzos, la Tierra ha sufrido cinco grandes episodios de extinciones masivas asociados a cambios climáticos que han transformado las características de todo el planeta. El último gran gran cambio se produjo hace unos 14.000 años, cuando el 30% de la superficie terrestre perdió la capa de hielo que la cubrió durante el último período glacial. Desde entonces, el planeta se ha mantenido más o menos estable hasta la aparición y el desarrollo de la civilización humana. Sin embargo, los científicos creen que esto está a punto de cambiar. Y la culpa es nuestra.

Para empezar, somos muchos y consumimos demasiados recursos. La tasa de crecimiento anual de la población es de unos 77 millones de personas, casi mil veces superior a la experimentada hace entre 10.000 y 400 años. Hemos alterado el paisaje gravemente y emitimos a la atmósfera cantidades ingentes de CO2. «Sí, tenemos motivos para asustarnos. Hay grandes posibilidades de llegar a un punto de no retorno, catastrófico, para el que no hay marcha atrás, y las consecuencias pueden ser enormes para nuestra calidad de vida como especie. Tendremos problemas muy grandes», afirma a ABC.es Jordi Bascompte, biólogo de la Estación Biológica de Doñana, que ha participado en el trabajo.

El científico compara al mundo con una taza en el borde de una mesa a punto de caer y hacerse añicos. No parece que se produzcan grandes cambios mientras se acerca al filo, pero un ligero movimiento al final (léase, por ejemplo, una subida de temperaturas) y, de repente, el golpe puede ser terrible. La lista de fatales consecuencias es interminable.

Perderíamos la polinización de los campos agrícolas -un proceso natural que hacen insectos como las abejas y del que dependen los cultivos-, muchas especies se extinguirían y otras se adaptarían, la provisión de agua potable y de alimentos sería mucho menor a consecuencia de la disminución de la biodiversidad y aumentarían las zonas mundiales desérticas. «Las grandes sequías conllevarían grandes migraciones y el regreso de enfermedades infecciosas que en el mundo occidental creemos erradicadas», apunta el biólogo. En palabras de Anthony Barnosky, profesor de biología en la Universidad de California Berkeley y principal autor de la revisión, «realmente será un nuevo mundo, desde el punto de vista biológico».

A tiempo de evitarlo

Y todo esto puede estar a la vuelta de la esquina. Los estudios realizados por los científicos, según han podido observar en ecosistemas locales, su particular bola de cristal, predicen que puede ocurrir alrededor del año 2025. Alrededor de esa fecha, si seguimos al mismo ritmo, habremos destruido el 50% de los hábitats naturales mundiales. Y en 2045, el 55% (ahora vamos por el 43%). «Es rápido, sabemos las causas y las implicaciones. Es un buen momento para actuar y evitarlo. Si la taza está en el borde es infinitamente más sencillo empujarla hacia el lado adecuado, aunque suponga un gran esfuerzo, que intentar repararla cuando ya haya caído», dice Bascompte.

Los investigadores creen que todavía estamos a tiempo de revertir la situación. Para ello, apuestan por frenar el crecimiento de la población, reducir el uso de energía per capita en los países del primer mundo y optar por las sostenibles, emplear los recursos de forma más racional e intentar proteger las zonas vírgenes de la Tierra.

Algunos quizás consideren estas conclusiones demasiado alarmistas. A ellos, Bascompte les diría que «esa es la realidad. Puede ser dura, pero es mucho mejor enfrentarse al problema que obviarlo. Es similar a alguien que tiene un cáncer y pretende ignorar lo que le dice el médico. Ignorar la información nunca es una buena decisión».

viernes, 1 de junio de 2012

La Vía Láctea chocará con Andrómeda ¿Se salvará la Tierra?

Washington.- El mundo tal como lo conocemos se acabará, pero no será pronto. La NASA ha calculado que toda nuestra galaxia, la Vía Láctea, se estrellará de frente con una galaxia vecina en unos 4.000 millones de años más, pero que el Sol y la Tierra sobrevivirán.
Durante una conferencia de prensa de la NASA realizada el jueves, varios de sus astrónomos dijeron que con base en las observaciones hechas durante años con el telescopio espacial Hubble, pueden deducir detalles espeluznantes de la colisión galáctica pronosticada desde hace mucho tiempo.
Los astrónomos ya sabían que la galaxia de Andrómeda se estaba acercando, pero creían que había posibilidad de que cierto movimiento lateral suyo haría que pasara rozando la Vía Láctea o que ni siquiera la tocara. Las nuevas imágenes del Hubble, agregaron, muestran que no hay ninguna posibilidad de eso.
"Esto será muy violento, justo como ocurren las cosas en el universo", dijo Roeland van der Marel, un astrónomo del Space Telescope Science Institute (Instituto de Ciencias del Telescopio Espacial) en Baltimore, que opera el Hubble. "Es como un horrible accidente automovilístico, pero en términos galácticos".
Los científicos creen poco probable que el Sol y la Tierra vayan a resultar golpeados por estrellas o planetas de Andrómeda, debido al enorme vacío interno de ambas galaxias. Así que la Tierra casi seguramente sobrevivirá a lo que será una fusión galáctica a 1,9 millones de kilómetros por hora (1,2 millones de millas por hora).
Pero incluso a esa velocidad, el hecho tomaría unos 2.000 millones de años.
Una vez que todo haya pasado, nuestro sistema solar terminará en un lugar diferente del cosmos.
La colisión modificará drásticamente la vista del cielo nocturno desde la Tierra, en la que Andrómeda dominará la bóveda celeste, dijeron los astrónomos.
La única manera en que Andrómeda pasara de largo sin chocar con la Vía Láctea sería si su movimiento lateral fuese casi seis veces más rápido que lo que ha indicado el Hubble, dijo van der Marel, quien publicará los nuevos hallazgos en el próximo número de la revista Astrophysical Journal.
Hace cinco años, Avi Loeb, director de la Facultad de Astronomía de la Universidad de Harvard, simuló este movimiento galáctico y dijo que era improbable que se evitara por poco un choque. Dijo que los resultados del Hubble reforzaron sus resultados previos. Bautizó como "Lactómeda" a la próxima galaxia fusionada.
Tanto la Vía Láctea como Andrómeda son aproximadamente del mismo tamaño y la misma edad: 10.000 millones de años. Se les ha considerado gemelas virtuales, así que para los astrónomos es difícil decir cuál de ambas galaxias llevará la peor parte de la colisión, dijo van der Marel.
Cuando el choque alcance su momento pleno, en unos 4.000 millones de años, dijo que el Sol dispondrá todavía de 2.000 millones de años de vida. Sin embargo, para ese entonces habrá crecido tanto y será tan caliente que la Tierra podría dejar de ser habitable, a menos que la humanidad, agregó, desarrolle técnicas de superingeniería.
Si bien esta colisión cósmica será un chispazo frente al Big Bang que creó todo el universo, van der Marel dijo que ésta podría llamarse "the big smashup" ("el gran destrozo").

lunes, 28 de mayo de 2012

La magia de la teletransportación

EL FUTURO QUE SE VIENE

Rolando Páucar Jáuregui. Físico nuclear
Diario El Peruano .- Hace solo un par de semanas se informó de un experimento de físicos chinos que lograron teletransportar fotones a una distancia de cerca de 100 kilómetros, pero, mientras aún los medios comentaban esta noticia, un equipo de físicos europeos rompían el récord.
 
Esta vez por teletransportación de fotones entre las islas Canarias de La Palma y Tenerife, esto es una distancia de casi 150 kilómetros.

La teletransportación cuántica es un fenómeno harto conocido y estudiado desde las épocas de Einstein y no es otra cosa que un conjunto de dos partículas que pueden ser, por ejemplo, fotones entrelazados capaces de mantener asociados sus estados cuánticos.

Cuando las partículas implicadas en el experimento se separan una de otra, este entrelazamiento garantiza que cuando el estado de una de ellas cambie, el estado de la otra también lo hará, permitiendo de esta manera la teletransportación de información cuántica.

A simple vista es difícil explicar este fenómeno, pero si nos imaginamos que ambas partículas son dos pelotas de colores diferentes y, sin mirarlas, las colocamos cada uno en cajas cerradas y nos quedamos con uno de las cajas y enviamos la otra a varios kilómetros de distancia. Si quisiésemos conocer el color de la pelota que hemos enviado lejos necesitaríamos como mínimo algún sistema de comunicaciones, por lo que tomaría tiempo conocer dicha información.

Sin embargo, si simplemente sacamos la pelota de la caja que tenemos a la mano automática e instantáneamente conoceremos de qué color es la otra. Algo similar es lo que ocurre con los estados cuánticos de las partículas entrelazadas.

Hasta ahora, este efecto había sido posible solo entre partículas separadas por algunos cientos de metros, y usando entre ambas un canal de fibra óptica por el que viajaban los fotones a fin de mantener su estado cuántico. En este experimento, los físicos chinos entrelazaron dos fotones y enviaron a uno de ellos a una distancia de varios kilómetros a través del espacio vacío, y fueron capaces de comprobar que el fotón distante aún era capaz de responder a los cambios en el estado del otro fotón. Algunos entusiastas consideran que si se llega a punto claro sobre este tema podría, algún día, permitir establecer un enlace instantáneo entre la Tierra y los astronautas en órbita.

La teletransportación constituye un fuerte impulso a la computación cuántica, computadoras superrápidas que podrían transmitir información a la velocidad de la luz, así como a nuevos sistemas de telecomunicación instantánea de datos. Es, en definitiva, una nueva concepción del mundo basada en el tiempo y el espacio. No obstante, plantea en el futuro problemas éticos, sobre todo cuando empecemos a estudiar las posibilidades de teletransportar al ser humano y preguntarnos sobre si el hombre teletransportado tiene alma.

lunes, 21 de mayo de 2012

En los próximos 40 años, aumentará la radiación galáctica en el vecindario de la Tierra

Noticias de la ciencia.com.- Mucho se ha descubierto sobre el Sol gracias a la astronáutica. Satélites astronómicos, sondas espaciales y diversos vehículos espaciales han reunido mucha información sobre el astro rey y su comportamiento. Y se ha venido asumiendo como típica la actividad solar durante la Era Espacial.

Ahora, una investigación indica que la Era Espacial ha coincidido con un periodo de actividad solar inusualmente alta, referido como el Gran Máximo Solar. Debido a ello, el alcance durante las últimas décadas de algunos de los efectos protectores que ejerce la actividad solar al escudarnos contra radiaciones procedentes de otras regiones de la galaxia podría haber sido mayor de lo habitual. Los análisis de isótopos en capas de hielo y anillos de crecimiento anual de los árboles delatan que el actual Gran Máximo Solar es uno de sólo una veintena en los últimos 9.300 años, y sugieren que los altos niveles del campo magnético solar registrados durante la Era Espacial se reducirán en el futuro.

El nivel de radiación en el espacio cercano a la Tierra es de gran interés para científicos e ingenieros, ya que puede representar una amenaza para dispositivos artificiales, con consecuencias como por ejemplo daños en la electrónica de los satélites. También puede ser un peligro para la salud a los astronautas y, en menor medida, para la tripulación de aviones a gran altitud (por las muchas horas que, debido a su oficio, pasan volando).

Las principales fuentes de radiación espacial en nuestro vecindario sideral son los rayos cósmicos galácticos (que constituyen un flujo continuo de partículas de alta energía procedentes de fuera de nuestro sistema solar) y las partículas energéticas solares, que, en ráfagas cortas, son aceleradas hasta adquirir altas energías, por eventos explosivos más potentes de lo normal desencadenados en el Sol. La cantidad de radiación proveniente de estas dos fuentes que llega a las inmediaciones de la Tierra, es parcialmente controlada, de un modo complejo, por la fuerza del campo magnético solar.

Hay predicciones teóricas apoyadas por evidencias observacionales, de que una disminución en la fuerza promedio del campo magnético del Sol conduciría a un incremento en la cantidad de rayos cósmicos que llegan al espacio inmediato en torno a la Tierra.

Además, aunque una disminución en la actividad solar implicaría ráfagas menos frecuentes de partículas energéticas solares, hay modelos que predicen que las ráfagas disparadas serían más grandes y más perjudiciales.

Actualmente los aviones y las naves espaciales sólo están diseñados para ofrecer una protección adecuada frente a los niveles de radiación que se han observado en el transcurso de la Era Espacial. Una disminución en la actividad solar resultaría en mayores cantidades de radiación en el espacio inmediato alrededor de la Tierra y, por tanto, mayor riesgo de daños en naves y aviones, y en los astronautas y tripulaciones aéreas que viajan en ellos.

Comparando este Gran Máximo con la veintena de ejemplos anteriores, el equipo de Luke Barnard del Universidad de Reading en el Reino Unido predice que hay un 8 por ciento de probabilidades de que la actividad solar caiga hasta llegar a los niveles bajísimos que imperaron durante el Mínimo de Maunder, cuya fase más intensa duró aproximadamente de 1645 a 1715, y que también es conocido como la Pequeña Edad de Hielo por el descenso de las temperaturas que se documentó en diversas regiones de la Tierra. Los glaciares crecían de manera imparable en valles de zonas altas, engullendo pueblos; y hasta hay pinturas famosas de ese período en las que aparecen representadas escenas locales con situaciones hoy tan inauditas como la de personas patinando en un congelado río Támesis en Londres. En aquella época, el Sol exhibió muy pocas manchas solares.
Si la actividad solar desciende hasta ese nivel tan bajo en las próximas décadas, aparte de los posibles efectos climáticos en la Tierra, probablemente el flujo de rayos cósmicos galácticos en el entorno espacial inmediato del planeta se incremente en unas 2,5 veces respecto a los valores actuales.

Sin embargo, el escenario más probable es que la actividad solar descienda hasta aproximadamente la mitad de su valor actual en los próximos 40 años, en cuyo caso el flujo de rayos cósmicos se incrementará 1,5 veces, y las probabilidades de que se desencadenen grandes episodios de emisión de partículas energéticas solares aumentarán haciendo que de los actuales 5 episodios por siglo se pase a 8 por siglo.

En cualquier caso, todo parece apuntar a que la radiación en el entorno espacial inmediato de la Tierra, será más peligrosa en los próximos 40 años.

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